INFANCIA Y DISCAPACIDAD

Mi hijo o hija tiene una discapacidad: ¿Y ahora qué?

4 consejos para enfrentar un diagnóstico de discapacidad intelectual en niños

Como padres y madres, nuestro mayor deseo es que nuestros hijos e hijas crezcan sanos y felices, habiendo disfrutando de una infancia plena. En la fase inicial del desarrollo, existen muchas preguntas que nos planteamos para cuidar de nuestros pequeños y pequeñas: ¿Qué puedo hacer para garantizar un desarrollo correcto? ¿Cuándo debo empezar a estimular el desarrollo cognitivo? Y un sin fin de preguntas. 

Pero ¿qué ocurre cuando detectan una posible discapacidad intelectual a mi hijo o hija? El diagnóstico inicial puede asustar y genera todavía más preguntas de las que ya teníamos anteriormente, provocando una situación de estrés sin precedentes. Por ello, hoy te contamos 4 claves para hacer frente a esta situación.

 

Infórmate y acude a un profesional: El apoyo por parte de un equipo de profesionales especializados en discapacidad intelectual como el nuestro, es indispensable para que te puedan brindar la orientación y herramientas necesarias para un buen desarrollo infantil. Aprende tanto como puedas sobre la discapacidad intelectual y del desarrollo, ya que, cuanta más información tengas sobre el diagnóstico de tu hijo o hija, mejor podrás apoyarle. 

En AFANIAS contamos con un equipo multidisciplinar de terapeutas formado por una psicóloga sanitaria, una fisioterapeuta, una terapeuta ocupacional especializada en integración sensorial, una logopeda y una trabajadora social especializadas en infancia que elaboran un plan específico y único para cada niño o niña.

Busca una red de apoyo: Muchas veces, las experiencias comunes son aquello que nos une. Compartir tus experiencias y encontrar apoyo adicional en padres y madres cuya situación es similar puede ser una buena manera de seguir aprendiendo y fomentar la aceptación.

Metas, pero sin agobios: Los objetivos son importantes, pero deben ser realistas y basados en las habilidades de cada niño o niña. Sigue las pautas del equipo profesional y aplícalas en el día a día. Recuerda: cada niño/a es un mundo.

Cuídale y cuídate: Tras recibir el diagnóstico, en ocasiones y debido al exceso de preocupación que esta situación produce, puedes llegar a descuidar tu propio bienestar. Mantén tus relaciones sociales y en caso de necesitar ayuda adicional, no dudes en solicitarla.

Te brindamos el apoyo necesario para garantizar y mejorar la calidad de vida de tu hijo/a desde un enfoque familiar, contacta con nuestro equipo de profesionales aquí: 

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