Un fin de semana de aventuras y respiro en Fuentelencina

 El fin de semana del 24, 25 y 26 de octubre de 2025 quedará en el recuerdo de un grupo de peques de los colegios Las Victorias y Estudio 3, que vivieron una escapada inolvidable en Fuentelencina. En pleno corazón rural de la provincia de Guadalajara, y gracias a la financiación de Plena Inclusión Madrid, el Servicio de Ocio de AFANIAS acompañó a los niños y niñas en una experiencia pensada para disfrutar, convivir y seguir creciendo en autonomía. 

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El fin de semana del 24, 25 y 26 de octubre de 2025
un grupo de niños y niñas fue de excursión a Fuentelencina.

Los peques son de los colegios
Las Victorias
y Estudio 3.

La actividad la organizó el Servicio de Ocio.
Está financiada por
Plena inclusión Madrid.

Fuentelencina es un pueblo tranquilo.
Está en un entorno rural.
Hay naturaleza y aire limpio.

Durante tres días,
los niños y niñas hicieron muchas actividades.
Hicieron juegos en grupo.
Pasearon por el campo.
Participaron en talleres creativos.
Compartieron tiempo con sus compañeros y compañeras.

Los monitores y monitoras estuvieron siempre acompañando.
Ayudaron en todo momento.
Adaptaron las actividades para que todas las personas pudieran participar.

Este fin de semana también fue importante para las familias.

Las familias tuvieron tiempo para descansar.
Esto se llama respiro familiar.
El respiro ayuda a recuperar energía.
Reduce el estrés.
Permite estar más tranquilos.

Cuando los niños y niñas volvieron a casa,
contaron todo lo que habían hecho.
Algunos dijeron que prepararon su mochila solos.
Otros dijeron que hicieron nuevos amigos.

Esto es bueno para su autonomía.
También es bueno para la confianza de las familias.

El fin de semana fue divertido.
Fue un tiempo para aprender y convivir.
Y fue un tiempo para cuidar a los niños y también a sus familias.

 

 

 

 
      • El paisaje otoñal, con sus tonos dorados y el aire limpio del campo, fue el escenario perfecto para tres días cargados de juegos, talleres creativos, paseos por la naturaleza y dinámicas de grupo en las que no faltaron las risas. Desde el primer momento, las mochilas llenas de ilusión cruzaron el pueblo con la emoción propia de quien sabe que le espera una aventura. Cada actividad estuvo adaptada y acompañada por el equipo de monitores, que cuidó cada detalle para que todos y todas participaran, compartieran y se sintieran parte del grupo.

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        Más allá de la diversión, este tipo de salidas tienen un impacto muy especial en las familias. El llamado “respiro familiar” se convierte en una oportunidad real para desconectar con tranquilidad, sabiendo que sus hijos e hijas están en buenas manos, disfrutando y aprendiendo en un entorno seguro. Es un descanso que recarga energía, reduce el estrés y permite que el reencuentro, a la vuelta, esté lleno de historias, anécdotas y abrazos largos.

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        Además, estas experiencias fortalecen la confianza. Cuando los peques regresan contando que han preparado su mochila, que han ayudado a poner la mesa o que han hecho nuevas amistades, las familias descubren pequeños grandes avances que llenan de orgullo. La autonomía se trabaja casi sin darse cuenta, entre juegos y momentos compartidos.

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        El fin de semana en Fuentelencina no solo dejó recuerdos bonitos y fotos de grupo; dejó sensación de bienestar, comunidad y apoyo mutuo. Una muestra más de que el ocio inclusivo en entornos rurales no solo es posible, sino necesario. Porque a veces, tres días en el lugar adecuado bastan para volver a casa con la mochila un poco más ligera y el corazón un poco más lleno.