El Servicio de Ocio se reúne en Huérmeces del Cerro para compartir, aprender y seguir creciendo en equipo

 

Madrid, 23 de Octubre de 2026.  Los días 11 y 12 de octubre, el equipo de profesionales y voluntariado del Servicio de Ocio de AFANIAS se reunió en Huérmeces del Cerro para disfrutar de un encuentro muy especial. Un fin de semana pensado para hacer balance del trabajo realizado, compartir experiencias, fortalecer vínculos y seguir construyendo juntos un servicio de calidad.

 

Fácil lectura

El encuentro comenzó en Getafe.

Allí desayunamos juntos antes de salir hacia nuestro destino: el Albergue Rural El Molino, situado en Huérmeces del Cerro.

Durante el fin de semana, tuvimos tiempo para hablar sobre nuestro trabajo, aprender unos de otros y disfrutar de diferentes actividades.

Una mañana para aprender y mejorar

La mañana del sábado la dedicamos a hablar sobre el trabajo realizado durante el año.

Hicimos diferentes dinámicas para compartir nuestras experiencias y reflexionar sobre nuestro trabajo.

Durante estas actividades, hablamos sobre:

  • Las cosas que hacemos bien.
  • Los aspectos que podemos mejorar.
  • Las dificultades que encontramos en nuestro trabajo.
  • Las buenas prácticas que utilizamos en nuestras intervenciones.

Este espacio nos permitió escuchar diferentes opiniones, compartir ideas y aprender de nuestros compañeros y compañeras.

También sacamos conclusiones que nos ayudarán a mejorar nuestro trabajo y a afrontar el nuevo año con ilusión y nuevos objetivos.

Una tarde de juegos y trabajo en equipo

Por la tarde, llegó el momento de jugar, movernos y divertirnos.

Realizamos diferentes juegos y dinámicas para conocernos mejor, trabajar en equipo y aprender a resolver conflictos.

También hicimos actividades para practicar cómo actuar en situaciones difíciles y cómo trabajar bajo presión.

Fue una tarde muy divertida, llena de retos, risas y buenos momentos.

En el Servicio de Ocio creemos que trabajar en equipo, confiar en los demás y mantener un buen ambiente es muy importante.

Cuando nos conocemos mejor y colaboramos, podemos ofrecer mejores apoyos a las personas que participan en nuestras actividades.

Por la noche, seguimos disfrutando de la compañía de nuestros compañeros y compañeras con música y juegos.

Fue una buena forma de terminar el día y compartir momentos fuera del trabajo habitual.

Un domingo para recordar lo aprendido

El domingo comenzamos el día desayunando juntos.

Después, hablamos sobre las actividades del fin de semana y valoramos cómo habían salido.

Compartimos nuestras opiniones y recogimos las ideas más importantes del encuentro.

Finalmente, recogimos nuestras cosas y regresamos a Madrid.

Antes de terminar, queremos dar las gracias a Julio, el dueño del Albergue Rural El Molino.

Nos trató fenomenal y estuvo pendiente de nosotros durante toda la estancia. ¡Muchas gracias por hacernos sentir como en casa!

Seguimos creciendo juntos

Este encuentro nos ha permitido aprender, compartir experiencias y conocernos mejor.

También nos ha recordado la importancia de trabajar unidos para conseguir nuestros objetivos.

Nos llevamos nuevas ideas, buenos recuerdos y muchas ganas de seguir mejorando.

Porque cuando un equipo se escucha, se ayuda y trabaja unido, puede ofrecer mejores apoyos y contribuir a que todas las personas disfruten de un ocio inclusivo y de calidad.

 

La aventura comenzó en Getafe, donde nos encontramos para desayunar tranquilamente antes de poner rumbo a nuestro destino: el Albergue Rural El Molino, que nos acogió durante nuestra estancia.

Una mañana para reflexionar y seguir mejorando

La mañana del sábado estuvo dedicada a mirar atrás, analizar el trabajo realizado durante el año y poner en común nuestras experiencias. A través de diferentes dinámicas, tuvimos la oportunidad de identificar nuestros puntos fuertes, detectar aspectos de mejora, analizar nuestras fortalezas y debilidades y compartir buenas prácticas relacionadas con nuestras intervenciones.

 

Este espacio de reflexión nos permitió intercambiar diferentes puntos de vista, aprender unos de otros y extraer conclusiones que nos ayudarán a seguir mejorando nuestra labor y afrontar el nuevo año con ilusión, nuevos objetivos y propuestas compartidas.

  

Una tarde llena de juegos, retos y trabajo en equipo

Por la tarde cambiamos las reflexiones por una buena dosis de movimiento, risas y diversión. A través de diferentes juegos y dinámicas, trabajamos la cohesión del grupo, el conocimiento mutuo, la gestión de conflictos y la capacidad de trabajar bajo presión.

 

Fue una tarde muy animada en la que pudimos poner a prueba nuestras habilidades, descubrir nuevas formas de colaborar y disfrutar compartiendo retos con nuestros compañeros y compañeras.

 

Porque, si algo tenemos claro en el Servicio de Ocio, es que la cooperación, la confianza y el buen ambiente de trabajo son fundamentales para desarrollar intervenciones de calidad. Conocernos mejor y aprender a trabajar juntos nos permite construir un equipo más unido y preparado para acompañar a las personas con las que compartimos cada actividad.

 

Al caer la noche, llegó el momento de relajarnos y disfrutar de la compañía. La música y los juegos pusieron el broche a una jornada llena de aprendizajes, conversaciones y buenos momentos.

Un domingo para cerrar el encuentro

El domingo amaneció con un último desayuno compartido. Después, dedicamos un espacio a evaluar las actividades realizadas, valorar lo aprendido durante el encuentro y recoger las principales conclusiones de estas dos jornadas antes de emprender el viaje de vuelta a Madrid.

 

Antes de despedirnos, queremos agradecer especialmente a Julio, dueño del Albergue Rural El Molino, el trato tan cercano y amable que nos ofreció durante nuestra estancia. Gracias por recibirnos tan bien y estar pendiente de nosotros en todo momento, haciendo que nos sintiéramos como en casa.

 

 

 

 

 

albergue-el-molino-01

Seguimos creciendo juntos

Este encuentro ha sido mucho más que una oportunidad para salir de la rutina: ha sido un espacio para escucharnos, compartir, aprender y recordar la importancia de cuidar también al equipo que hace posible cada actividad.

 

Nos llevamos nuevas ideas, aprendizajes y, sobre todo, la motivación de seguir trabajando juntos para ofrecer un ocio inclusivo, elegido y de calidad. Porque un equipo que se conoce, se escucha y coopera está mejor preparado para acompañar a cada persona en el ejercicio de su derecho al ocio.