SENTIRSE PARTE
Madrid, 29 de junio. Hay experiencias que van mucho más allá de una salida de ocio. Son momentos que emocionan, unen y nos recuerdan que la verdadera inclusión se construye participando en la vida de la comunidad, compartiendo su cultura, su historia y, sobre todo, las personas que la hacen posible. Este fin de semana, Pastrana nos regaló todo eso y mucho más.
Fácil lectura
Pasamos un fin de semana de cultura e inclusión en Pastrana
Las personas de las viviendas con apoyo de Fundación AFANIAS Castilla-La Mancha, en Manolito Taberné, y de la residencia de Viñuelas han pasado un fin de semana en Pastrana.
Durante estos días han conocido la historia, la cultura y las tradiciones del pueblo.
También han compartido tiempo con otras personas y han participado en las actividades como un vecino más.
Un viernes lleno de ambiente
El viernes comenzó el XXIV Festival Ducal de Pastrana.
También abrió el Mercado Renacentista.
Las calles se llenaron de música, puestos de artesanía, personajes de otra época y espectáculos.
El grupo paseó por el mercado, habló con los comerciantes y disfrutó del ambiente de la fiesta.
Fue una buena oportunidad para participar en una de las celebraciones más importantes de la zona.
Un viaje al pasado
El sábado visitaron el Palacio Ducal.
La visita fue teatralizada.
Los actores representaban a personajes importantes de la historia de Pastrana.
Así conocieron la historia de la Princesa de Éboli y otros hechos importantes de la villa.
Fue una actividad divertida, participativa y fácil de seguir.
Además, aprendieron de una forma diferente.
Descubrir un gran patrimonio
El domingo visitaron el Museo Parroquial de Tapices de Pastrana.
Allí conocieron una colección de tapices flamencos del siglo XV, famosa en todo el mundo.
Después visitaron la Cripta de la Colegiata de Pastrana.
Fue un lugar que sorprendió al grupo por su historia y su belleza.
Un modelo de vida en comunidad
Estas actividades forman parte del trabajo que realiza AFANIAS.
Las viviendas con apoyo de Fuentelencina, Manolito Taberné y Viñuelas ayudan a que las personas con discapacidad intelectual participen en la vida de su comunidad.
Porque vivir en comunidad también significa disfrutar de la cultura, hacer nuevas relaciones y sentirse un ciudadano más.
Gracias por hacerlo posible
Desde AFANIAS queremos dar las gracias al Ayuntamiento de Fuentelencina y a su alcalde por su apoyo.
También agradecemos al equipo organizador del Festival Ducal, a todas las personas de Pastrana por su acogida y, de manera especial, a don Emilio por regalarnos un momento tan emocionante.
Esta actividad ha sido posible gracias a la financiación de la convocatoria del IRPF Autonómico de Castilla-La Mancha.
Su apoyo ayuda a desarrollar proyectos que favorecen la inclusión y la participación de las personas con discapacidad intelectual.
Porque la inclusión no es solo estar en un lugar.
La inclusión es participar, compartir y sentirse parte de la comunidad.
Y este fin de semana, en Pastrana, todas las personas se sintieron así: parte de su historia, de su cultura y de su gente.
La inclusión se hace realidad cuando las personas pueden disfrutar de su comunidad, compartir sus tradiciones y participar en la vida cultural de su entorno como cualquier otro ciudadano. Precisamente ese ha sido el espíritu del fin de semana vivido por las personas de las viviendas con apoyo de Fundación AFANIAS Castilla-La Mancha en Manolito Taberné y de la residencia de Viñuelas, quienes han recorrido Pastrana descubriendo su historia, su patrimonio y, sobre todo, la cercanía de una comunidad que les hizo sentirse parte de ella.
La experiencia comenzó el viernes con la inauguración del XXIV Festival Ducal de Pastrana y la apertura de su emblemático Mercado Renacentista. Las calles de la villa se transformaron en un escenario del siglo XVI, lleno de música, artesanía, personajes históricos y espectáculos que envolvieron a vecinos y visitantes en una atmósfera única. Pasear entre sus puestos, conversar con comerciantes, compartir el ambiente festivo y disfrutar de una de las celebraciones culturales más importantes de la comarca permitió al grupo vivir la cultura desde dentro, formando parte de ella y no solo como espectadores.
El sábado, la historia cobró vida durante la visita teatralizada al Palacio Ducal. A través de una cuidada representación, los personajes que marcaron el pasado de Pastrana condujeron al grupo por las estancias del palacio, acercándoles a la figura de la Princesa de Éboli y a algunos de los episodios más relevantes de la historia de la villa. La combinación de teatro, patrimonio y divulgación convirtió la visita en una experiencia participativa, accesible y emocionante, despertando la curiosidad y favoreciendo el aprendizaje de una manera cercana y vivencial.
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La jornada del domingo estuvo dedicada a descubrir otro de los grandes tesoros patrimoniales de Pastrana: el Museo Parroquial de Tapices de Pastrana. Allí pudieron contemplar la extraordinaria colección de tapices flamencos del siglo XV, considerada una de las más importantes del mundo, y conocer el valor histórico y artístico que alberga la localidad. La visita continuó en la Cripta de la Colegiata de Pastrana, un espacio cargado de historia y espiritualidad que sorprendió al grupo por su belleza y singularidad.
Sin embargo, el recuerdo más especial del fin de semana llegó de la mano del párroco, don Emilio, quien, con una generosidad que emocionó a todos los presentes, quiso regalar al grupo un momento irrepetible interpretando varias piezas en el órgano histórico de la colegiata. El sonido del órgano llenó el templo de emoción y silencio, creando un instante de esos que difícilmente pueden describirse con palabras. Fue un regalo inesperado que transformó una visita cultural en una experiencia profundamente humana y que permanecerá para siempre en la memoria de quienes la compartieron.
Más allá de las actividades realizadas, este fin de semana ha vuelto a demostrar que la inclusión auténtica se construye cuando las personas con discapacidad intelectual participan en los mismos espacios, disfrutan de los mismos recursos y establecen relaciones naturales con el resto de la ciudadanía. Cada conversación, cada sonrisa compartida, cada explicación recibida y cada gesto de acogida reforzaron el sentimiento de pertenencia que da sentido a este modelo de apoyo.
Experiencias como esta son posibles gracias al compromiso de AFANIAS, que a través de sus viviendas con apoyo en Fuentelencina, Manolito Taberné y Viñuelas impulsa un modelo centrado en la persona, en el que el ocio, la cultura y la participación comunitaria forman parte del proyecto de vida de cada uno. Un modelo que entiende que vivir en comunidad significa también disfrutar de ella, conocerla, contribuir a ella y sentirse reconocido como un ciudadano más.
Desde AFANIAS queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al Ayuntamiento de Fuentelencina, y de manera muy especial a su alcalde, por su constante apoyo y compromiso con un municipio inclusivo que cree en las oportunidades para todas las personas. Nuestro agradecimiento se extiende también al equipo organizador del Festival Ducal, a todas las personas de Pastrana que nos acogieron con cercanía y naturalidad y, especialmente, a don Emilio, por regalarnos uno de los momentos más emocionantes de este viaje.
Asimismo, esta actividad ha sido posible gracias a la financiación de la convocatoria del IRPF Autonómico de Castilla-La Mancha, cuyo apoyo permite desarrollar proyectos de inclusión comunitaria que hacen posible que las personas con discapacidad intelectual ejerzan plenamente su derecho a participar en la vida cultural, social y comunitaria de su entorno.
Porque la inclusión no consiste únicamente en estar presentes. La verdadera inclusión ocurre cuando una comunidad abre sus puertas, cuando las personas participan en igualdad de condiciones y cuando, al regresar a casa, todos comparten la misma sensación: la de haber encontrado un lugar al que pertenecen. Este fin de semana, Pastrana nos hizo sentir exactamente eso: que formábamos parte de su historia, de su cultura y, sobre todo, de su gente.